viernes, noviembre 12, 2010

Pythónico

Hace días me preguntaban en una clase de programación, si los alumnos se deben auto-catalogar como pythoneros? investigando un poco, la respuesta es según sea el estilo de programación, para determinarlo debes analizar si el código generado cumple con el Zen Python, si es así, entonces serían Phytonista. El Zen es:


Hermoso es mejor que feo.
Explícito es mejor que implícito.
Simple es mejor que complejo.
Complejo es mejor que complicado.
Plano es mejor que anidado.
Disperso es mejor que denso.
La legibilidad cuenta.
Los casos especiales no son suficientemente especiales como para romper las reglas.
Aunque lo pragmático gana a la pureza.
Los errores nunca deberían dejarse pasar silenciosamente.
A menos que se silencien explícitamente
Cuando te enfrentes a la ambigüedad, rechaza la tentación de adivinar.
Debería haber una -- y preferiblemente sólo una -- manera obvia de hacerlo.
Aunque puede que no sea obvia a primera vista a menos que seas holandés. (NT: Guido van Rossum, creador de Python, es holandés).
Ahora es mejor que nunca.
Aunque muchas veces nunca es mejor que ahora mismo.
Si la implementación es difícil de explicar, es una mala idea.
Si la implementación es sencilla de explicar, puede que sea una buena idea.
Los espacios de nombres son una gran idea -- ¡tengamos más de esas!

Hasta pareciera una filosofía de vida. Además si quieres comprobar estas sugerencias, escribe la siguiente orden:

>> import this

No hay comentarios:

Publicar un comentario