viernes, noviembre 12, 2010

Pythónico

Hace días me preguntaban en una clase de programación, si los alumnos se deben auto-catalogar como pythoneros? investigando un poco, la respuesta es según sea el estilo de programación, para determinarlo debes analizar si el código generado cumple con el Zen Python, si es así, entonces serían Phytonista. El Zen es:


Hermoso es mejor que feo.
Explícito es mejor que implícito.
Simple es mejor que complejo.
Complejo es mejor que complicado.
Plano es mejor que anidado.
Disperso es mejor que denso.
La legibilidad cuenta.
Los casos especiales no son suficientemente especiales como para romper las reglas.
Aunque lo pragmático gana a la pureza.
Los errores nunca deberían dejarse pasar silenciosamente.
A menos que se silencien explícitamente
Cuando te enfrentes a la ambigüedad, rechaza la tentación de adivinar.
Debería haber una -- y preferiblemente sólo una -- manera obvia de hacerlo.
Aunque puede que no sea obvia a primera vista a menos que seas holandés. (NT: Guido van Rossum, creador de Python, es holandés).
Ahora es mejor que nunca.
Aunque muchas veces nunca es mejor que ahora mismo.
Si la implementación es difícil de explicar, es una mala idea.
Si la implementación es sencilla de explicar, puede que sea una buena idea.
Los espacios de nombres son una gran idea -- ¡tengamos más de esas!

Hasta pareciera una filosofía de vida. Además si quieres comprobar estas sugerencias, escribe la siguiente orden:

>> import this

jueves, noviembre 11, 2010

lunes, noviembre 08, 2010

domingo, noviembre 07, 2010

XI

Son treinta los rayos que convergen en el centro de la rueda; pero es su vacío lo que le da la utilidad al carro.

Las vasijas se hacen modelando la arcilla; pero es por su vacío, que las vasijas son útiles.
Al construir una casa se dejan los espacios para las puertas y ventanas, y es por este vacío que se puede habitar.
Por lo tanto, nos beneficiamos con lo que es y reconocemos la utilidad de lo que no es.
Tao Te King

sábado, noviembre 06, 2010

viernes, noviembre 05, 2010

fue durante la comida

fui por mi fast-food china, regresé a casa y seleccioné al azar una película de esas que tengo empolvándose en el disco duro... y salió Nodame Cantabile... inmediatamente me arrimé la botella de whisky para bajar al ambiente asiático, pero no fue suficiente.... ahora busco Nodame Cantabile 2 mientras escucho un Classical Album...

jueves, noviembre 04, 2010

domingo, octubre 31, 2010

Continuidad del camino

Cuando alguien muere, cuando su tiempo acaba, ¿mueren también los andares, los deseares y los decires que se han llamado con su nombre en este mundo?
Entre los indios del alto Orinoco, quien muere pierde su nombre. Ellos comen sus cenizas, mezcladas con sopa de plátano o vino de maíz, y después de esa ceremonia ya nadie nombra nunca más al muerto: el muerto que en otros cuerpos, con otros nombres, anda, desea y dice.
Espejos:Una historia casi universal

viernes, octubre 29, 2010